Nos remontamos a años atrás,
no tantos como nos podemos imaginar, cuando ocurrió algo que nadie podia soñar, el primer sol del Dios de Rahals
se unió con la tercera luna de la Diosa
Luraina, creando el eclipse lunar más grande de los cuatro mundos que entonces existian. El eclipse no tuvo importancia, lo que más miedo
nos da ahora mismo son los seres que se despertaron en el primer mundo.
El primer mundo estaba
gobernado por el Dios de las tinieblas llamado Reibus, un Dios ya muerto,
destruido por la alianza de los 4 mundos o eso creian, está alianza es el grupo
de los Dios de cada mundo restante, que se unieron para derrotar a este malvado
Dios, ya que amenazaba con destruir la galaxia de Kenaan donde habitaba todo lo
habitable en la faz de la galaxia. Pero lo que no sabia esta alianza es que a
este Dios perverso le queda vivo un trozo de su esmeralda de la vida, que era
una torre gigante brillante que le proporcionaba la vida, una torre tan alta
que nadie era capaz de subir ha ella, hasta que un valiente guerrero lo
consiguió hasta provocar su muerte, pero lo que no sabia ese guerrero es que
solo había dormido ha este demonio y despertaría en el eclipse lunar de Los
Dioses del primer sol y de la tercera luna.Cuando despertó este Dios
desperto a todas sus criaturas y aun más furioso de lo que estaba, se prometio
que daria la vida por destruir la alianza de los cuatro mundo también llamada
Mounsielba.Primero despertó a sus mas
leales subditos, los Mahales, unas criaturas mitad caballo mitad perro con alas
enormes y que desprendian fuego por sus temibles bocas enormes, estas criaturas
eran las mas poderosas de toda la galaxia, aunque no eran malas, estaban
inotizadas por el Dios de las tinieblas, las inotizaban gracias a su colgante
que llevaba un fragmento de la torre de la vida, lo que conseguía que toda
criatura con el corazón limpio quedaría innotizado.
El eclipse lunar duraba tres
semanas que en esta galaxia son 45 días solares y 44 días lunares. Estos días
de eclipse el Dios Reibus era más poderoso ya que el vivía gracias a las
estrellas de su tierra que le daban energía a su esmeralda de la vida que poco
a poco se haría mas grande hasta ser una torre enorme como la de entones, una
torre que nadie podría destruir, ni a ella ni a el.
Este Dios de las tinieblas
era enorme, oscuro, tan oscuro que era difícil verse en los ojos de las
criaturas del cuarto mundo, el mundo del Dios del sol llamado Selseino.
Reibus tenia cuerpo de aguila
y cabeza de caballo, con unas patas tan fuertes que destruian todo lo que
encontraba a su paso.
El plan de Reibus era atacar
en la segunda semana del eclipse lunar, a la torre única, la torre de la
alianza, que volaba por el cielo de toda la galaxia, iva de estrella a
estrella, si se llegaba a destruir entera esta torre se destruira esta alianza,
pero no sus mundos.
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